La forma de entender el marketing turístico cuando hablamos de este nicho ha cambiado. Ya no viajamos como antes, ni buscamos la información de la misma manera, ni decidimos igual. El acceso a la tecnología, las redes sociales, las plataformas de reserva y la inteligencia artificial han reconfigurado por completo la forma de soñar, planificar y vivir una escapada.
Pero si algo sigue igual, es el deseo. Ese impulso emocional, personal y muchas veces inconsciente que nos empuja a hacer la maleta. Desde Alotrolado Comunicación llevamos más de diez años impulsando el marketing turístico de destinos que quieren conectar con ese deseo, acompañando al viajero en cada fase del llamado Traveller Journey.
Para entender mejor este concepto, hoy os presentamos la historia de Marisa.
Marisa y su Traveller Journey: así actúa hoy el marketing turístico centrado en el viajero
Marisa tiene 42 años. Vive en una ciudad de interior, trabaja muchas horas frente al ordenador y necesita, de vez en cuando, escaparse a un lugar que le reconecte con la naturaleza, con el silencio y con ella misma. No tiene hijos y suele viajar con su pareja o sola. Le gusta comer bien, caminar sin prisas y descubrir rincones auténticos.
1. Soñar
Una tarde, haciendo scroll en Instagram, Marisa ve un reel que la detiene: naturaleza en estado puro, personas haciendo observaciones mensajes como: «Necesidad de sentir la libertad» personas caminando por senderos extraordinarios. El vídeo termina con un texto sencillo: “Te Mereces Monfragüe”.
Guarda el vídeo. Lo ve otra vez. Se imagina allí. ¡Ya ha empezado el viaje!
Antes, soñábamos con revistas, postales y programas como Un país en la mochila.
Ahora, la inspiración llega desde TikTok, YouTube, blogs o campañas emocionales. A través de imágenes, música y relatos, el marketing conecta con lo más profundo del viajero antes incluso de que decida moverse.
¿Sigues pensando que el marketing turístico no ha cambiado tanto? Entonces, ¡sigue leyendo!
2. Planificar
Esa noche, Marisa entra en la web del destino. Es visual, clara, rápida. Encuentra una guía de otoño, un mapa interactivo con puntos de interés, propuestas de alojamientos rurales y un blog con historias locales. Usa Google Maps para calcular la distancia desde su ciudad. Luego consulta reseñas en TripAdvisor y Booking.
Ya se imagina allí, en ese hostal con desayuno casero.
Antes: mapas de papel, consejos de conocidos, guías impresas.
Ahora: webs con UX optimizada, reseñas, apps, chatbots turísticos e IA generativa.
3. Reservar
Desde la propia web del alojamiento, Marisa reserva habitación y deja pagada una ruta interpretativa guiada por un guía local. Recibe la confirmación por WhatsApp y un enlace para añadirlo al calendario del móvil. Todo en cinco minutos.
Antes: llamadas telefónicas, agencias físicas, cheques, envio de fax…
Ahora: reservas automatizadas desde redes sociales, plataformas online y pasarelas de pago integradas.
4. Ultimar
Días antes de su escapada, Marisa recibe un email con una checklist interactiva y otro con recomendaciones del destino: ropa cómoda, cámara de fotos, una app con audioguías y una ruta gastronómica. Guarda los QR para las entradas y consulta el tiempo en una app.
Antes: carpetas con documentos, listas manuscritas.
Ahora: apps de recordatorio, notificaciones push, QR para entradas y documentación.
5. Viajar
Durante el viaje, Marisa apenas necesita preguntar. El destino cuenta con señalética moderna, códigos QR en los principales puntos de interés, una app que le ofrece rutas según su ubicación, y una audioguía que le cuenta leyendas locales. Sube historias a Instagram y comparte su experiencia en tiempo real.
Antes: excursiones organizadas, guías físicas, contacto directo con vecinos o informadores.
Ahora: turismo autoguiado, geolocalización, redes sociales y realidad aumentada.
6. Recordar
De vuelta en casa, Marisa sube un carrete de fotos a su nube, escribe una reseña positiva en Google y comparte un story agradeciendo al destino por la experiencia. Días después, recibe un mensaje de fidelización con un descuento para volver en primavera.
Antes: álbumes analógicos, postales, relatos orales.
Ahora: reels, vlogs, opiniones online y campañas de fidelización digital.
De la emoción al recuerdo: cómo podemos ayudarte desde Alotrolado
Comprender el Traveller Journey no es solo una herramienta de marketing turístico: es la clave para para diseñar experiencias turísticas memorables y sostenibles. Desde Alotrolado Comunicación ayudamos a destinos rurales, espacios naturales, parques culturales, proyectos y negocios turísticos así como a entidades locales a identificar en qué fases del viaje pueden conectar con sus públicos y cómo hacerlo.
- Creamos campañas de inspiración emocional para redes sociales que despiertan el deseo de viajar.
- Diseñamos webs turísticas con experiencia de usuario pensada para cada etapa del viaje.
- Redactamos contenidos útiles y auténticos para facilitar la planificación.
- Integramos tecnología en el punto de destino: QR, apps, audioguías…
- Activamos la fidelización post-viaje con acciones pensadas para el recuerdo.
El viaje de Marisa empieza en Instagram, pero puede terminar en tu pueblo, tu establecimiento, tu comarca o tu reserva natural. Solo necesitas estar donde ella te busca, hablar su lenguaje y ofrecerle lo que realmente desea: una experiencia que la conmueva.
¿Y tú? ¿Estás preparado para acompañar al nuevo viajero con tu negocio o proyecto turístico?